156 - ANÒNIM · ANÓNIMO · ANONYMOUS

El asedio visto por los sitiados. La inmensa mayoría de planos y grabados de los asedios que sufrió Barcelona durante la Guerra de Sucesión, y en especial el de 1714, están elaborados y recogen el punto de vista de los atacantes. Nada más obvio toda vez que es el ejército acosador quien controla el territorio y las defensas de la ciudad. En esta lámina, las posiciones de los » cuarteles enemigos » son las tropas atacantes y, por tanto, la visión es la del acosado.

Esquematismo del plano. El plano quiere representar todo el territorio del Llano de la ciudad, es decir desde el Llobregat hasta el Besós- de hecho, se dibuja hasta Montgat -, y desde Collserola hasta el mar. Lo hace, representando la planta de la ciudad pero sin ningún tipo de escala, por lo que es más un esquema que una aproximación geográfica. En Collserola, se abandona el recurso del dibujo en planta y se representan las colinas, situando puntos estratégicos como el castillo de Moncada, la Virgen del Coll, San Jerónimo o San Pedro Mártir. Ni las murallas de la ciudad, ni su planta, como tampoco la línea de la costa aparecen dibujadas con precisión. Lo que realmente interesaba era la posición enemiga y las líneas de ataque.

Las posiciones y las líneas de ataque. Las tropas franco- españolas a las órdenes del Duque de Berwick habían acampado en un radio de medio círculo que iba aproximadamente desde Gracia a la playa de Badalona, donde el autor del plano indica que «el enemigo desembarca el socorro». Se alejaban así del flanco más suroccidental de la ciudad, defendido por la fortaleza de Montjuïc. En el plano se dibujan de manera sobredimensionada, tanto los cuarteles como las líneas de circunvalación y de contravalación. Sin embargo, lo más interesante es, la situación de las diferentes baterías y de los morteros que castigaban la ciudad, así como las líneas de trincheras que debían permitir el ataque directo a las murallas previo al asalto de la ciudad. El hecho de que se indique la zona atacada entre los baluartes del Portal Nou y de Sant Pere permite establecer la fecha del levantamiento del plano, en agosto de 1714, un mes justo antes del asalto definitivo y la caída de la ciudad.